EL ARMELAR 5 – PENYAROJA FS 4

Dura derrota del primer equipo en un partido que se planteaba complicado por la situación de la plantilla, pero donde los jugadores supieron enfrentarse a las adversidades y llegar con opciones hasta el final.

Y es que el equipo no abandona la plaga de lesiones. Si esta semana abandonaba la enfermería Dani, que había sido baja por problemas en el tobillo durante varias semanas, entraba Jairo por un golpe en la rodilla sufrido en el último entrenamiento. Las ausencias a última hora de Salva y Tono, dejaban al equipo con solo 6 jugadores de campo para afrontar el partido, dos de ellos del Senior B.
Aún con estas circunstancias, el encuentro comenzó igualado, con nuestro equipo tratando de desarrollar ataques largos y elaborados, mientras que El Armelar era más incisivo en sus posesiones, tratando de ganar la espalda a la defensa visitante. En esta línea pasaron los primeros minutos de partido, donde llegaron las primeras ocasiones en ambas porterías, PenyaRoja tuvo un par de llegadas claras al área que no supo materializar, y El Armelar mostraba peligro a balón parado con bloqueos en primer palo y continuaciones. Cerca del minuto 10, cuando los nuestros comenzaban a notar el desgaste, llegó el gol de Manu que cruzaba a la perfección un balón a la espalda de la defensa para adelantar al equipo (0-1). Este gol dio muchos ánimos al equipo, que sentía la capacidad de volver a superar la portería local, pero con el cansancio llegaron las imprecisiones y la falta de intensidad defensiva, que desembocó en dos goles de El Armelar. El primero, tras una falta ajustada al palo que Miguel no llegó a desviar (1-1), y el segundo tras un rápido ataque en el que la defensa llegó tarde a todas las acciones (2-1). Tras el segundo tanto, el equipo dispuso de alguna situación de gol más, pero los jugadores llegaban sin fuerzas al área rival y finalizaban la jugada sin peligro.
Cuando restaban poco más de dos minutos, una entrada peligrosa recibida por Juanmi acabó con éste expulsado por recriminar la acción al jugador local. Con el físico por los suelo, el equipo debía aguantar la inferioridad para poder llegar al descanso con esa mínima desventaja. Y así lo hizo, El Armelar no supo atacar con precisión el 4 para 3 e incluso permitió algún robo de balón que dio aire a los nuestros. El marcador no se movio hasta el descanso, pero tocaba afrontar la segunda parte con un solo jugador de banquillo.

En la segunda mitad el partido se mantuvo en una línea muy parecida, con los nuestros tratando de mantener la posesión y El Armelar apretando arriba la salida del balón para desgastar a nuestros jugadores. El equipo no conseguía ganar la espalda a la defensa local, pero mantenía el ánimo y la fuerza intacta. Y con esa idea lo siguió intentando, pero minutos después una pérdida de balón de Moret provocó un uno contra uno que los locales no desaprovecharon (3-1). El partido se ponía complicado y entró en un punto muerto, con faltas para ambos equipos, tarjetas y poco juego en general. Cuando restaban 5 minutos para el final, Jose arriesgó con portero jugador y desde los primeros ataques ya dieron sensación de peligro, pero el gol no llegaba y el equipo se impacientaba. Los locales se sentían muy incómodos defendiendo la inferioridad, mientras que los nuestros veían más espacios a cada ataque ejecutado. De este modo, en dos balones cruzados por medio de la defensa llegaron los goles de Ausias y Moret, que ponían las tablas en el marcador (3-3) a falta de 1’44». Con ambos equipos en 5 faltas, la ansiedad y el desgaste pudo con los nuestros que cometieron un doble penalti, el tercero de esta segunda mitad, en esta ocasión el jugador engañó a Carlos y logró poner de nuevo por delante a los locales (4-3). Penyaroja volvió a salir con portero jugador, pero el gol había hecho daño y tras una pérdida de balón marcaron a placer el 5-3 que ponía las cosas muy difíciles. A 21 segundos para el final, Dani remachó un balón en la línea para dar esperanza al equipo (5-4) y en el siguiente ataque, Rafa intentó lograr el empate de jugada personal pero el balón rebotado acabó estrellándose lentamente contra el palo justo antes del pitido final.

Nada que objetar a los jugadores, que remaron todo el partido para acabar muriendo en la orilla, se vaciaron y no se dejaron nada para intentar sacar al menos un punto. Sabor agridulce que deben olvidar pronto, ya que la próxima semana el equipo recibe al colista L’Alcudia ante el que solo cabe la victoria.

 

Facebook Comments

POST A COMMENT.