como se escribe perradas o peradas

en perras Cómo cuidar a tu perra tras la castración

La castración de una perra puede causar sangrado y celo si hay algún rastro de ovarios o tejido ovárico desplazado durante la operación. A pesar de ser una intervención habitual en la mayoría de los centros veterinarios, la esterilización sigue siendo un tema confuso e incierto para muchos dueños de mascotas. Por este motivo, en este artículo de ExpertoAnimal describiremos en detalle el procedimiento de la esterilización y sus efectos en la función reproductiva, para resolver la incógnita de si una perra castrada puede entrar en celo, una pregunta frecuente entre los dueños de perros. Ya sea que hayas castrado a tu perra o estés considerando hacerlo en un futuro, este artículo te resultará de interés.

La importancia de la castración en perras

La esterilización en perros consiste en eliminar los órganos reproductivos para evitar su ciclo sexual y prevenir embarazos. El primer celo suele ocurrir a los 8 meses, con variaciones en razas más grandes o pequeñas. Aunque algunas personas lo comparan con la menstruación, el sangrado en las perras es diferente. El celo se divide en cuatro fases, de las cuales dos son más importantes.

Además, este proceso permite que las perras puedan tener dos camadas al año, ya que el embarazo dura aproximadamente dos meses. Es por eso que la esterilización se recomienda como una medida preventiva. La cirugía consiste en eliminar los ovarios y el útero (ovariohisterectomía), aunque también puede realizarse solo en los ovarios (ovariectomía). Estos órganos son responsables de la producción de óvulos y el crecimiento de los cachorros. Por lo tanto, si son extirpados, la perra no experimentará el celo ni podrá tener camadas.

Esta es una opción recomendada para controlar la reproducción y prevenir camadas no deseadas.

La castración o esterilización de una perra es beneficiosa o perjudicial

¿Qué peligros conlleva la cirugía de esterilización o castración para los perros? Es común que aquellos que consideran someter a su mascota a una intervención quirúrgica se pregunten acerca de los riesgos involucrados. Por ello, muchos veterinarios se enfrentan a preguntas como "¿es peligroso castrar o esterilizar a mi perrita?". La respuesta es que el riesgo es similar al de cualquier otra cirugía que requiera anestesia, durante el procedimiento, con la anestesia utilizada o en la duración de la operación, así como en el postoperatorio, como por ejemplo las infecciones. Sin embargo, estos riesgos son poco frecuentes y, si la perra está sana, el procedimiento será muy seguro.

Es importante tener en cuenta que existen dos métodos principales de intervención quirúrgica para evitar la reproducción de un perro u otro animal. Estos son la castración y la esterilización, aunque a menudo se utilizan como sinónimos.

La castración es una operación en la que se extirpan las gónadas, es decir, los testículos o los ovarios y / o el útero. En el caso de los machos, se realiza una orquiectomía, mientras que en las hembras se puede realizar una ovariectomía o una ovarihisterectomía. De esta manera, los procesos hormonales del animal son interrumpidos de forma irreversible.

Los cuidados esenciales para una perra esterilizada recién operada

¿Cómo cuidar a una perra recién castrada? Si te estás haciendo esta pregunta, es importante que sepas que el proceso de cuidado es similar al de un perro macho, pero requiere de un mayor descanso y atención debido a que la cirugía es más invasiva debido a la localización de las gónadas.

¿Has esterilizado o castrado a tu perra recientemente? Si es así, es probable que tu veterinario te haya dado algunas pautas a seguir. Es importante que sigas todas sus indicaciones al pie de la letra, pero también te proporcionamos una lista de cuidados esenciales para una perra recién operada:

  • Proporciona un lugar tranquilo y cómodo para que descanse después de la cirugía.
  • Mantén a tu perra alejada de otros animales para evitar que jueguen o la molesten.
  • Evita que se lama o muerda la zona quirúrgica.
  • Administra los medicamentos prescritos por el veterinario según las indicaciones.
  • Controla la alimentación de tu perra y asegúrate de que beba suficiente agua para mantenerse hidratada.
  • Vigila la herida de la cirugía y sigue las instrucciones del veterinario para su curación.
  • Evita que tu perra haga esfuerzos físicos durante al menos una semana después de la cirugía.
  • Sigue los horarios de revisiones y curas indicados por el especialista.
Siguiendo estos cuidados, ayudarás a tu perra a sentirse cómoda y a sanar adecuadamente. Si tienes alguna duda o preocupación, no dudes en consultar con tu veterinario.

Consejos para lidiar con el celo en una perra ya esterilizada

¿Qué hacer si una perra esterilizada entra en celo? Si notamos síntomas como sangrado vaginal, inflamación de la vulva, cambios en el comportamiento o atracción de los machos, o incluso fiebre, apatía y anorexia, es importante consultar con nuestro veterinario para descartar la posibilidad de un celo en una perra esterilizada. Una perra castrada también puede tener celo, por lo que una consulta con el veterinario es fundamental para confirmar o descartar esta suposición.

Nuestro veterinario puede realizar una citología para confirmar en qué fase del ciclo está nuestra perra. Esta prueba es muy sencilla e indolora, y consiste en tomar una muestra de tejido para su análisis.

Si nuestra perra esterilizada efectivamente presenta síntomas de celo, será necesario volver a pasar por quirófano para solucionar el problema. La cirugía debe realizarse una vez que la perra esté estabilizada, en caso de tener una infección, o después del celo para reducir el riesgo de complicaciones. Sin embargo, también debemos tener en cuenta que en este momento el tejido estará más irrigado, lo que facilitará su detección durante la intervención quirúrgica. Será nuestro veterinario quien evalúe los pros y contras y decida el mejor momento y método para realizar la cirugía, que puede ser una laparatomía exploratoria. Aunque también es posible utilizar un tratamiento hormonal, debemos considerar que aumentaría el riesgo de desarrollar complicaciones.

Entonces no esterilizamos

¡Definitivamente sí! El residuo ovárico es una complicación evitable. La gran mayoría de las perras que son esterilizadas quirúrgicamente se olvidan del celo, las infecciones y/o tumores por el resto de sus vidas. Además de las importantes cuestiones éticas que implica dejar que nuestra perra se reproduzca en una sociedad plagada de problemas de abandono, la esterilización ofrece una serie de ventajas en términos del bienestar de nuestra fiel compañera.

Como posibles contraindicaciones, podemos mencionar la incontinencia (que puede tratarse con medicamentos), complicaciones asociadas a la cirugía, como riesgos anestésicos y hemorragias, y por supuesto, el residuo ovárico del que estamos hablando. Hay casos en los que una perra esterilizada puede sangrar y tener celo, pero este inconveniente no debería ser un obstáculo a la hora de considerar la esterilización.

Este artículo tiene un carácter informativo solamente. En ExpertoAnimal.com no tenemos la capacidad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar diagnósticos. Te animamos a que lleves a tu mascota al veterinario si presenta cualquier síntoma o malestar.

Prevenir cáncer en la perra a través de la esterilización

Según los profesionales de veterinaria, es altamente recomendable llevar a cabo la esterilización en hembras antes de su primer celo, es decir, antes de los seis meses. De esta forma, se ha comprobado que alrededor del 100% de los tumores mamarios que pueden afectar a las hembras se previenen.

Sin embargo, en el caso de que la esterilización se realice entre el primer y el segundo celo, el riesgo de padecer tumores mamarios aumenta considerablemente. Si la cirugía se lleva a cabo después del segundo celo, ya no tendrá ningún efecto preventivo en la aparición de estos tumores.

El médico veterinario Manuel Lázaro hace hincapié en que aproximadamente la mitad de los tumores mamarios que pueden desarrollarse en las perras son malignos, lo que demuestra la importancia crucial de realizar la esterilización de manera precoz para evitar futuros problemas de salud en las mascotas.

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